Santa Fe se levanta en el corazón mismo de la vega granadina como fruto directo de la conquista de Granada ya que en ella se asentaría tiempos atrás el campamento militar de los Reyes Católicos en 1491 durante el asedio a la ciudad de la Alhambra.
Tres fechas marcan su historia: por un lado, el 2 de octubre de 1491, cuando se finalizan las obras de la ciudad siguiendo el modelo de Briviesca (provincia de Burgos), edificándose a escuadra, casi rectangular, cruzada por dos calles principales y en la encrucijada de ambas un amplia plaza de armas. En los extremos de la cruz encontramos cuatro puertas coincidiendo con los cuatro puntos cardinales. Por otro lado, el 25 de noviembre (festividad de Santa Catalina) de 1491, momento en que se produce la firma de las Capitulaciones para la rendición de Granada entre el rey Boabdil y los Reyes Católicos; y finalmente, el 17 de abril de 1492 cuando se produce la firma de las Capitulaciones, que permitirían a Cristóbal Colón emprender el viaje rumbo al Descubrimiento de América. Con este acuerdo, la Corona accedía a financiar el viaje del Almirante en busca de una ruta hacia las Indias. Durante los siglos que siguieron a estos acontecimientos, Santa Fe gozó de innumerables privilegios siendo una de las ciudades más importantes de la España del Siglo de Oro.
El desarrollo posterior de la historia de Santa Fe queda reflejado en el Archivo Histórico Municipal, que conserva día a día, la vida de la ciudad desde su fundación (Libro de la Fundación, Privilegios y Repartimiento) hasta la actualidad.
Las Capitulaciones de Santa Fe, firmadas el 17 de abril de 1492 entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón, establecieron los términos de su expedición a las Indias. Este acuerdo, considerado el primer documento escrito de la Historia de América, otorgó a Colón títulos y beneficios vitalicios sobre los territorios que descubriera. En 2009, la UNESCO reconoció su importancia al incluirlo en el registro “Memoria del Mundo”.